ENTREVISTA
RUBÉN “POLLO” SOBRERO

VECINO DE HAEDO, ES DELEGADO DE LOS TRABAJADORES DE LA UNIÓN FERROVIARIA Y ES OPOSICIÓN DE JOSÉ PEDRAZA. DESDE LA LISTA BORDÓ A LA QUE REPRESENTA HA ENCABEZADO VARIAS LUCHAS CONTRA LA EMPRESA TBA, QUE LE HA OCACIONADO LA PERSECUCIÓN JUDICIAL. ADEMÁS, ES UN REFERENTE OBLIGADO DE LAIZQUIERDA EN LA ARGENTINA.
“Hasta que nosotros no cambiemos la sociedad, los trabajadores van a seguir siendo explotados”.
C:¿Cómo fueron tus comienzos en la militancia y el trabajo en el ferrocarril?
R: Empecé a trabajar en el ferrocarril de casualidad. Después de la privatización de Entel hubo muchísimos retiros voluntarios y algunos despidos, yo quedé despedido por una jugada que me hicieron entre el gremio y la empresa, y estuve casi dos años desocupado. Me había anotado en varias empresas, pero siempre saltaba que era activista y nunca llegaba. Y lo que se dio en TBA, es que, como tuvieron que tomar personal bastante rápido, seleccionaron 500 personas y no se dieron cuenta de mi condición.
En mis primeros tiempos en la empresa hubo un hecho que me provocó ira y me llevó a ser de nuevo delegado. Vi como trataba un jefe de recursos humanos a un empleado de limpieza, diciéndole que era un negrito que detrás de él había cientos de tipos por sueldos de $300, lo trató de una forma que yo hacía tiempo no veía. Esto me causó una indignación tan grande que decidí acatar un paro de la CGT. Como muchos de los delegados no habían parado por miedo, desde el sindicato empezaron a buscar reemplazantes y me ofrecieron el cargo a mí. Acepté y a partir de ahí ya no pudieron echarme y fui ganando todas las lecciones hasta el día de hoy.
Entonces si me preguntás cómo entré y cómo me mantuve en TBA, tengo que decir: de casualidad.
C: ¿Cuál es específicamente tu trabajo?
R: Soy técnico en comunicaciones. Uno de los motivos por los que me toman es por mis conocimientos técnicos.
C: Y a nivel político, ¿cómo fue y es tu participación? Y ¿cómo lo vinculás con el reclamo a nivel gremial?
R: Son dos cosas distintas que muchas veces van unidas. El reclamo gremial tiene un límite, hasta que nosotros no cambiemos la sociedad, los trabajadores van a seguir siendo explotados.
Creo que los cambios son políticos, por eso es que milito en política. Me inicié militando con las Madres de Plaza de Mayo y al poco tiempo entré al MAS donde estuve hasta que se rompió en los noventa. Después ingresé en el MST, y ahora estoy en la Izquierda Socialista.
Siempre me mantuve en la rama de la izquierda trotskista, nosotros preferimos llamarla Morenista, ya que fue la persona que construyó el MAS. Un hombre que, la verdad, era un capo.
C:¿Qué visión tenés de los partidos de izquierda en la Argentina?
R: El problema es la gran disgresión por la que están pasando. Hoy existen, por exagerar, ¡500 mil partidos de izquierda! -risas-. Hay un refrán que dice, en una mesa con cuatro trotskistas distintos discutiendo es porque pertenecen a cinco partidos distintos. Y la verdad que tiene mucha razón.
Creo que la disgresión tiene que ver con que gran parte de la izquierda perdió el rumbo en la Argentina. El único partido que mantuvo relación con el movimiento obrero fue el MAS, el resto han tenido rasgos muy sectarios y alejados de la realidad y por ende de la gente. Por eso es que el sistema puede coptar a un sector de la izquierda con los planes sociales, es más fácil movilizar gente con planes sociales que ideológicamente.
Y lamentablemente, un gran sector de la izquierda fue coaptado con esos planes y hoy critican al sistema y al mismo tiempo lo defienden porque de ahí comen.
Es lamentable lo que digo, pero hasta que no se reconozcan los errores va a ser muy difícil encontrar una solución.
Igualmente yo tengo la esperanza de que podamos dejar de mirarnos el ombligo y mirar un poco más a la sociedad. No estoy discutiendo la moral de los partidos pero tengo muchas críticas que hacer a la dirigencia, las políticas muchas veces son equivocadas. Hoy no logran tener influencia en los gremios ni movilizar a más de 100 personas como se hizo allá por la década del noventa, siendo el MAS la tercera fuerza. Por eso construimos izquierda socialista, por que preferimos empezar despacio a construir.
Nuestra diputada de Córdoba Liliana Olivero es un referente con muchas cualidades.
C:¿Cómo se van a posicionar en las próximas elecciones del 28 de junio?
R: Yo no voy a ir como candidato dado que quiero priorizar el trabajo en el gremio, donde se está luchando y haciendo muy buenos trabajos. En estas elecciones, al menos, no voy a ir, además porque queremos postular a nuestros compañeros para que se comiencen a hacer conocidos y llevar al plano nacional a Liliana Olivero, por ser, entre otras cosas, la única diputada que presentó un proyecto de ley contra los despidos.
Vamos a ver cómo termina, estamos llamando a un frente de izquierda y esperemos que se dé, nunca se sabe hasta el último día.
C: Y en este contexto de figuras, ¿que expectativas tienen?
R: Expectativas tenemos muchas. Ojala que esta vez se den.
C:¿Qué trabajos hacen desde la comisión de reclamos y desde el cuerpo de delegados en general?
R: Creamos una escuela, que se ha convertido en un sindicato paralelo. Hicimos un acuerdo con una ONG latinoamericana de estudios laborales y lo que hacemos es capacitar a nuestros compañeros en distintos rubros.
También estamos armando una radio, que constituye uno de los momentos más importantes de nuestra organización, porque que nos empiecen a escuchar en todo el país significa que escuchen a la única referencia de oposición al gremio. La radio, por el momento, se va a escuchar por internet y de esa manera llega a muchos pueblos donde nos pueden escuchar muchos trabajadores.
Es importante porque el gremio deja un vacío muy grande, golpea, destruye y no construye sino es para ellos, se manejan con acuerdos con la patronal y a partir de eso mantienen controlados a los trabajadores. Entonces, para combatir esta realidad vamos creciendo y convirtiéndonos en una organización muy interesante.
C: ¿Cómo es tu trabajo en el gremio al frente de la Comisión de reclamos?
R: Hace muchos años que estamos al frente de la Comisión de reclamos. Hace poco hubo elecciones en las que volvimos a ganarle a la lista verde con un porcentaje muy importante. Cada elección que pasa los votos son mayores. Hemos logrado meter en la cabeza de los trabajadores dos cosas. Primero el tema de la democracia sindical; a nadie se le pasa por la cabeza que se tome alguna decisión si no es por medio de la asamblea. Lo que implica que los trabajadores entienden la fuerza que tienen los reclamos cuando están juntos. Debaten y luego llevan las políticas adelante. Y en segundo lugar, la importancia que tiene la unidad de los trabajadores. Con esas dos herramientas hemos logrado un modelo gremial. Eso se logró con lucha, nadie nos regalo nada, hemos ido a las vías, por eso tenemos tantos procesos judiciales abiertos. Y esto se debe transmitir a otras conducciones. Porque es vergonzoso ver a los gremios como entregan a los trabajadores.
El problema es que cada vez que surge una nueva conducción tiene que enfrentarse a su propio gremio, a las patronales, al gobierno, al ministerio de trabajo y a todo un sistema que los rodea y asfixia de maneras escandalosas.
Desde el momento en que tenemos un país que puede alimentar a 300 millones de personas y tenemos pibes que se mueren de hambre, no quedan dudas de la perversidad del sistema y el desinterés de toda una clase política.
C: ¿Cómo está hoy el sistema ferroviario en su totalidad?
R: Igual que la sociedad. Cuando se privatizan los ferrocarriles el fundamento era que daban un déficit de un millón de pesos por día, eso nos permitía darle trabajo a 100 mil personas y tener aproximadamente 24 mil km de vías. Hoy tenemos cientos de pueblos fantasmas, 17mil ferroviarios y un gasto 3 veces superior al de aquel entonces. Si eso no se llama corrupción, ¿cómo se llama? Que la gente viaje como viaje, ¿qué significa? Siempre se viajó mal, pero ¿se viajó alguna vez tan mal como se está viajando ahora? Las empresas concesionadas no hacen ninguna inversión y la Secretaría de Transporte que debería controlar y sancionar no hace nada. Los que deberían cuidar el patrimonio estatal son unos canchas bárbaros, se ve claro en la última película de Pino Solanas.
Lo que demuestra esto es que no le importa a nadie, y hay una corrupción en la que están metidos los gremios, los concesionarios y el propio Estado. Entonces esto, en algún momento, va a explotar y el futuro va a depender de cómo reaccione la sociedad.
Yo que conozco desde adentro el ferrocarril, me da miedo viajar en tren, yo sé cual es el estado en el que están, pero no sólo el Sarmiento, todas las líneas, y es preocupante. Pero lo peor es que sabemos como termina esto, y esto termina con un “Cromañon” ferroviario. Y cuando llegue no se va a poder castigar a los responsable porque es todo un sistema de irresponsabilidades.
C: ¿Están a punto de convocar a asamblea por algunos conflictos?
R: El servicio en sí tiene varios problemas graves, el primero es la falta de inversión, por ejemplo, hoy contamos con un sistema de señalamiento del año 1925. Por esto hemos hecho una denuncia en la Secretaria de Transporte, aún sin respuestas, creo que con este ejemplo dije todo. Muchas veces se le pide a los trabajadores cosas que no pueden hacer, que con las herramientas que tenemos el tren funcione como debería funcionar. Tenemos un estado de vías donde el estado puso la plata y la velocidad de los trenes representa un atraso impresionante. Entonces ¿el pueblo en qué se benefició?, en nada. Nosotros somos estatistas, pero el estado también es corrupto. Lo ideal sería que el transporte de carga financie el boleto del servicio de pasajeros.
Lo que hay que cambiar es el sistema, sino vamos a vivir de traspié en traspié. |